La India, al igual que muchos países, tenía un grave problema de informalidad financiera y de uso desmedido del efectivo, que crea riesgos y abre la puerta al dinero mal habido. Por ello en 2016 “eliminó del mercado todas las monedas de gran denominación en un impulso para alejarse del efectivo y fomentar los pagos digitales” (bit.ly/3ylA3l4).

Para ello, creó la infraestructura pública de Pagos Unificada (IPU). Utilizó para ello dos herramientas: un número único de identificación biométrico para crear cuentas bancarias de manera sencilla y códigos QR para las transacciones.

“El gobierno afirma que alrededor de 99% de los adultos ahora cuentan con un número de identificación biométrico, con más de 1,300 millones de identificaciones emitidas en total”.

Por su parte, de acuerdo con Wikipedia, “un código QR es la evolución del código de barras. Es un módulo para almacenar información en una matriz de datos o en un código de barras bidimensional. La matriz se lee en el dispositivo móvil por un lector específico, y de forma inmediata nos lleva a una aplicación en Internet, un mapa de localización, un correo electrónico, una página web o un perfil en una red social”.

El sistema de pagos electrónico basado en código QR ha revolucionado la forma en que los indios realizan transacciones financieras. Desde su lanzamiento, en 2016, el sistema ha ganado una gran popularidad en la India debido a su facilidad de uso y seguridad. Con este sistema, los usuarios pueden realizar transacciones financieras, utilizando simplemente sus celulares y un código QR.

“El sistema de pago electrónico de la India, basado en código QR, funciona de la siguiente manera: el vendedor genera un código QR único para cada transacción y lo muestra al comprador. El comprador escanea el código QR con su celular inteligente y autoriza la transacción en su aplicación de pago móvil. La transacción se procesa en tiempo real y el vendedor recibe el pago directamente en su cuenta bancaria” (https://openai.com).

Entre las principales ventajas de este sistema están el hecho de “no se requiere una tarjeta de crédito o débito física y es extremadamente seguro. El código QR es único para cada transacción y solo se puede utilizar una vez. Esto significa que no se puede realizar un pago fraudulento utilizando un código QR que ya ha sido usado. Además, la mayoría de las aplicaciones de pago móvil utilizan tecnología de encriptación para proteger los datos del usuario y evitar el robo de identidad”.

Además, “hizo la vida cotidiana más conveniente, extendió los servicios bancarios como crédito y ahorro a millones más de indios y expandió el alcance de los programas gubernamentales y recaudación de impuestos”.

Sus resultados son evidentes. “En enero se realizaron por este sistema cerca de 8,000 millones de transacciones con un valor cercano a los 200,000 millones de dólares”, según Dilip Asbe, director gerente de la Corporación Nacional de Pagos de India, que supervisa la plataforma. El valor de las transacciones digitales inmediatas el año pasado fue muy superior a la de Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania y Francia.

El sistema es usado por cerca de 300 millones de individuos y 50 millones de comerciantes. Los pagos digitales se hacen incluso para las transacciones más pequeñas.

La plataforma, una iniciativa del banco central de India que es operada por una organización sin fines de lucro, ofrece servicios de cientos de bancos y decenas de aplicaciones de pagos móviles, sin cuotas por transacciones” (bit.ly/3ylA3l4).

El gobierno de la India ha demostrado al mundo, principalmente a los países con rezagos en su desarrollo, que con el uso innovador de la tecnología se puede promover el desarrollo, la inclusión y el crecimiento económico sin necesidad de grandes inversiones. Este es un buen ejemplo para México.