Frente a los desafíos de un mundo más dinámico por el acceso de la información y el conocimiento, así como la globalización y los nuevos fenómenos como la pandemia del covid-19 y la guerra en Ucrania, el éxito de los países y sus sociedades dependen cada vez más de las políticas y acciones que adopten sus gobiernos con oportunidad. De ahí que la agilidad de la toma de decisiones es vital.

Para saber cómo están los países en la materia, recientemente se dio a conocer el Índice de agilidad de los países 2021 (https://bit.ly/3xC0m7j). Este índice fue desarrollado por BAV Group y The Wharton School de la Universidad de Pensilvania. Está basado en una metodología que agrupa 76 atributos de los países, que identifican a través de una encuesta aplicada a 17,326 personas de 36 países los términos que ayudan a describir su país y que son importantes para el éxito nacional (https://bit.ly/3EqLyK7).

Los atributos se agruparon en 10 categorías: aventura, agilidad, influencia cultural, emprendimiento, patrimonio, mudanzas, abierto a los negocios, poder, propósito social y calidad de vida.

Los primeros lugares del Índice 2021 están ocupados por Estados Unidos, Australia, Canadá, Alemania, Singapur, Corea del Sur, Japón, Holanda, Nueva Zelanda y Suecia. México se encuentra en el lugar 33, por debajo de países similares como Brasil (24) y Argentina (29).

La actuación de los gobiernos frente a la pandemia fue uno de los referentes del Índice 2021.

El primer lugar de Estados Unidos se debió a la adaptabilidad que mostró en la atención a la pandemia del covid-19 y sus consecuencias. Por ejemplo: no implementó una cuarentena federal, como lo hicieron muchos otros países; dejo libre su economía para que se adaptará a las nuevas circunstancias; no implementó regulaciones excesivas; y permitió a cada estado que definiera sus propias políticas a partir de sus necesidades específicas (https://bbc.in/3KVqqye).

Australia, segundo lugar, tuvo un comportamiento diferente. Practicó durante la pandemia seis cierres y 260 días de limitaciones a diferentes niveles. Obtuvo un buen puntaje en la medición debido a su capacidad de respuesta y adaptabilidad al implementar cuarentenas estrictas que lograron tener las tasas más bajas de contagios y muertes a nivel mundial. Además, pasó a una rápida y total reapertura a partir de tener un índice de vacunación de 95% de su población mayor de 16 años.

México obtiene los siguientes resultados sobre cien por categoría: aventura 78, agilidad 26, influencia cultural 39, emprendimiento 11, patrimonio 85, mudanzas 56, abierto a los negocios 42, poder 12, propósito social 8 y calidad de vida 16.

Llama la atención la categoría de propósito social, donde obtuvimos la más baja calificación. Desgloso esta categoría porque creo que resulta muy elocuente de nuestros retos: se preocupa por los derechos de los animales 6, se preocupa por los derechos humanos 6, se preocupa por el medio ambiente 1, comprometidos con los objetivos climáticos 5, comprometidos con la justicia social 5, igualdad de género 10, equidad racial 22, libertad religiosa 41, respeta los derechos de propiedad 5, confiable 4 y poder político bien distribuido 4.

Los gobiernos tienen retos adicionales ante un mundo más dinámico y cambiante. Necesitan entender mejor los contextos e interpretarlos con inteligencia para actuar con oportunidad. Tienen que ser cada vez más agiles y asertivos. Es aquí donde se suman los retos para el caso mexicano.