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Contexto

  • De acuerdo con el Barómetro Global de Corrupción, que elabora Transparencia Internacional, a través de una encuesta a 114,000 personas de 107 países, en México 71% de los entrevistados considera que la corrupción creció en los últimos dos años.
  • Además, en el Índice de Percepción de la Corrupción 2014 de Transparencia Internacional, México obtuvo una calificación de apenas 35 en una escala de 0 a 100. A ello hay que sumarle la inquietud que prevalece entre los mexicanos, donde, de acuerdo cuna encuesta publicada por el periódico Reforma en diciembre de 2014, 78% piensa que va a aumentar la corrupción para 2015, y 65% reprueba la manera en que se combate este fenómeno.
  • Estas percepciones disuelven el sentido de ciudadanía y de responsabilidad con lo público, agudizan la desconfianza en las instituciones y con ello el andamiaje básico de credibilidad social, minando así la calidad de nuestra democracia. Los gobiernos de todo el mundo atraviesan por situaciones similares, y están siendo severamente cuestionados por sus ciudadanos.

Gobierno abierto, basado en la tecnología: la solución

La creciente insatisfacción a nivel mundial de los ciudadanos con sus gobiernos está provocando un intenso debate a nivel global sobre cómo lograr la transformación de los poderes públicos a partir de una mayor fiscalización ciudadana. Como respuesta, en el 2011 se formó la Alianza para el Gobierno Abierto de la que México fue pionero junto con Brasil, Estados Unidos, Filipinas, Indonesia, Noruega, Reino Unido, Sudáfrica y Tanzania.

  • De acuerdo con Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Gobierno_abierto), “el concepto de Gobierno Abierto se sustenta en tres pilares básicos: la transparencia, la colaboración y la participación… con dos ejes comunes:
    • “La apertura de datos públicos (Open Data): que implica la publicación de información del sector público en formatos que permitan su reutilización por terceros para la generación de nuevo valor.
    • “La apertura de procesos y el uso de redes sociales y plataformas de participación ciudadana (Open Action): con el objeto de facilitar la participación de la ciudadanía en las decisiones del Gobierno y la colaboración en el proceso de formulación de políticas y ejecución de políticas públicas (Guemes y Alvarez Alujas 2012).”
    • El 24 de septiembre de 2014, México asumió la presidencia de ese organismo en la figura de Enrique Peña Nieto, quien refrendó el compromiso de su administración con la promoción de la transparencia y la rendición de cuentas, la lucha contra la corrupción y el empoderamiento de la ciudadanía.
    • Sin duda, el Gobierno Abierto, con el uso estratégico de la tecnología, puede ser una muy buena solución para atacar la corrupción, a través convertir los trámites y gestiones de mayor riesgo de corrupción en servicios electrónicos, lejos de las injerencias de las personas, totalmente verificables y auditables. En su tiempo, COMPRANET fue un paso importante que llevo al reconocimiento internacional de nuestro país. Hoy tenemos que evolucionar y acelerar el concepto de Gobierno Digital.

 

 

Conclusiones

  • La tecnología puede darle competitividad al aparato gubernamental, atacar la corrupción, acercar los trámites y servicios a los dispositivos electrónicos como la computadora y el celular y, de paso, cambiar el enfoque hacia un gobierno orientado a servicios y al alcance de los ciudadanos.
  • Lo que me preocupa es que el Gobierno Abierto es una herramienta que implica el acceso a tecnologías como Internet, de la que están excluidos un importante número de mexicanos, ya sea por analfabetismo digital o simplemente porque no cuentan con una computadora y acceso a banda ancha.
  • La tecnología puede salvar a los cuestionados gobiernos sí, y solo sí, se aprovecha la crisis como oportunidad y se deciden a hacer de la tecnología y la innovación el nuevo eje de cambio y transformación de lo público.

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