El Primer Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum dedicó un espacio central a la seguridad y la justicia, un tema que sigue siendo la mayor preocupación ciudadana. A casi un año de iniciado su mandato, el balance muestra luces y sombras: avances medibles en la reducción de delitos y reformas institucionales de gran calado, pero también retos estructurales que marcarán la ruta en los próximos años.
En once meses, la presidenta destacó una reducción del 25 % en los homicidios dolosos, lo que significa que cada día se registraron en promedio 22 asesinatos menos que en septiembre de 2024. La baja es especialmente notable en estados históricamente conflictivos: Zacatecas (-75 %), Guanajuato (-60 %), Nuevo León (-70 %) y Estado de México (-45 %).
Los delitos de alto impacto también disminuyeron un 20 % a nivel nacional, con reducciones puntuales como 31 % en robo de vehículo con violencia y 34 % en feminicidio. Estos datos, si se sostienen en el tiempo, representarían un cambio significativo frente a la tendencia de años anteriores.
En materia legislativa, sobresale la reforma que tipifica la extorsión como delito grave, perseguido de oficio y con posibilidad de denuncias anónimas. Un paso importante frente a un delito que afecta a hogares y negocios en todo el país.
La presidenta reiteró que la estrategia de seguridad descansa en cuatro ejes: atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de la investigación criminal y coordinación entre niveles de gobierno.
Pese a los resultados alentadores, el país sigue enfrentando altos niveles de violencia en varias regiones, y la percepción ciudadana sobre seguridad continúa siendo frágil. La propia mandataria reconoció que el nuevo Poder Judicial, electo por voto popular, deberá ser un aliado clave para garantizar la cero impunidad.
Otro reto es la consolidación de la Guardia Nacional, ahora bajo control de la Secretaría de la Defensa. La incógnita está en si este cuerpo podrá transitar de una fuerza preventiva y territorial a una institución con mayor capacidad de investigación.
Además, la estrategia nacional contra la extorsión apenas comienza. El éxito dependerá de la coordinación entre fiscalías estatales y federales, y de la confianza ciudadana para denunciar sin miedo a represalias.
El balance del Informe deja claro que la seguridad será el terreno donde se evaluará con más rigor el éxito del nuevo gobierno. Los descensos en homicidios y delitos de alto impacto son alentadores, pero aún requieren verificación independiente y sostenibilidad a largo plazo.
De cara al futuro, los principales desafíos serán:
- Consolidar el nuevo Poder Judicialcomo garante de justicia.
- Fortalecer la inteligencia e investigación criminalpara enfrentar delitos complejos.
- Profundizar la atención a jóvenes y programas socialescomo parte de la prevención.
- Avanzar en la coordinación internacional, especialmente con Estados Unidos, en materia de crimen organizado y tráfico de armas.
En suma, el primer año marca un inicio con resultados alentadores y un marco legal renovado. Sin embargo, el verdadero reto para la presidenta Sheinbaum será traducir estas cifras en una percepción real de seguridad en la vida cotidiana de las y los mexicanos.












